Seguro lo han leído más de una vez:
Ahora voy yo. Estos textos me desagradan. ¿Por qué tiene que ser siempre la culpa el motor que nos mueve? Está muy bien confiar en los amigos, pero si quieres salvarte buscas a tu amigo, que por cierto tiene vida propia además de pensar en ti.
Esperar sentado a que otro resuelva tu vida es un sueño guajiro. Esta persona eligió morirse por su necedad, quería la sangre del amigo, pero no hizo nada por buscarlo. ¿Es que el otro era adivino? ¿Por qué creía que el amigo debía estar al pendiente de una persona que no veía hacía diez años? Eligió la muerte antes que ponerse las pilas y salir de su mundo de fantasías. Que cómodo, eres mi amigo y tú debes saber lo que me pase, e interpretar mi silencio y tú debes venir a verme, pese a que yo ni me muevo, ni te busco, ni pienso en si estás mal o te falta algo. ¡Que persona más egoísta!
Y luego de victimizarse esa manera, cuando tiene en sus manos la posibilidad de salvarse con la sangre de otra persona, elige morirse por que no es lo que él tenía fijo en su mentencita testaruda. O las cosas son como yo digo o dejo de respirar. ¡Que egoísta! Quería al amigo claro, lo quería joder. Se muere dejándole semejante carga y culpa a una persona que apenas llegó a conocer.
Yo me quedaría con la enseñanza de que si quieres hacer algo por ti, empieza a moverte, no esperes pasivo y dependiente del resto del mundo. Y no responsabilices a los otros por las cosas que tú decides no hacer.
La amistad es una relación recíproca que se construye día a día sobre realidades y no sobre fantasías.
Y ya para acabar encima de ser miembro de la orden de los Manipuladores Codependientes este tipo discriminaba a las personas. La sangre de un mendigo no era lo suficientemente buena para él.
