Plumas, nueces y mucho ruido.
Ayer estaba buscando música inspiradora y me topé con esto:
¡Por fin! Luego de quien sabe cuantos años *v* tengo un santoooo, es mi abad.
Déjenme mirar hacía atrás, en los últimos seis meses todas, TODAS, las mujeres embarazadas que conocí tuvieron sus hijos a través de cesáreas. ¿Es normal? Es increíble que ahora se considere raro tener un parto de forma natural.
Muchas de las cosas que se hacen durante un parto no son para
preservar la salud de la madre, son para facilitarle el trabajo al
personal médico. La postura para parir, elegida para que el medico esté
cómodo, es la peor para la mujer. En vez de enseñarlos a prevenir
desgarros los enseñan a cortarlas a todas, lo necesiten o no. Un corte
aquí, un corte allá, y rapidito que llevo prisa y tú aquí te callas
porque quien sabe soy yo. Las mujeres en labor son como locas enjauladas.
Esta tendencia a la violencia obstétrica, otra más que nos toca
zamparnos en este mundo, por desgracia no es rara. En la postura de la
medicina hacía las mujeres, y sus cuerpos, el machismo a calado hondo.
Uno de los insultos más comunes hacía la mujer es que está loca y es así
como muchos médicos nos ven, mujeres nerviosas, histéricas, locas. Se
recetan más tranquilizantes a las mujeres, se hacen más
cirugías innecesarias a las mujeres, pero se hacen más estudios e investigaciones sobre la
salud de los varones.
Tristemente el parto es otra víctima de la falta del respeto a la mujer y los procesos naturales de su cuerpo, un damnificado más de aquellos que sólo quieren el dinero fácil. Yo no tengo ningún hijo, pero si llego a embarazarme no quiero parir en un hospital, donde sean otros los que decidan cómo y cuándo daré a luz. Es costumbre acá que todas entren para parto natural y todas salgan con su costurón en el vientre. Se ahorra tiempo, se cobra más. Tengo siete hermanas y las historias de sus partos, de la atención médica que les brindaron, son aterradoras. Una vez que entras al hospital tu voz deja de existir.
Chéquense este video, no hay palabras para explicar mejor por qué las altas tazas de cesáreas son una vergüenza, y que es responsabilidad nuestra hacernos escuchar:
Seguro lo han leído más de una vez:
Verá usted, una vez me encontré un video de un grupo de ko-pop llamado Boyfriend. Los chicos eran nuevecitos de paquete, muy jóvenes y con una canción muy linda. A mí me parecían la respuesta coreana a Justin Bieber, hasta la musiquilla me sonaba parecida.
Me encantaron. Despedían tal ternura, vestidos de rosa y otros colores alegres, con la trompita, y yo digo que hasta los ojitos, pintados de rosa. Con una coreografía que me recordaba a las de grupos femeniles, eran amor, azúcar y ukedad. Los grupos de ko-pop que yo sigo se ven machos, 80% machos (nunca falta el uke para emparejar con el resto de semes), tienen canciones fuertes y bailes rudos. A su lado boyfriend eran puras flores. Y a los hechos me remito, mírelos usted.