En la isla de Quenum -decía Kosambi a sus amigos-, cuando Mpampa, el intrépido, regresó de un viaje alrededor del mundo y apareció en su puerta un letrero que decía:
"Mpampa Lame. Profesor de Lengua de Pájaro",
nadie entendió nada.
Después de que el primer alumno, un labrador adusto y huraño, saliera de la insólita academia gorjeando como un jilguero en celo, entonces sí, todos creyeron con admiración y envidia que aquella lengua rara era el idioma del mundo.
1 comentarios:
¡Aleluya, hermana! ¡Aleeeeluyaaaa!
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